Engaño, exclusión y represión reciben del gobierno y empresas los pueblos indígenas

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Miércoles, Junio 11, 2014 - 17:01

El comisionado para el Diálogo con los Pueblos Indígenas (CDPI), por parte del Gobierno federal, participó en ciclo de conferencias CS21

Los proyectos que empresas y gobierno desarrollan en comunidades indígenas, lejos de favorecer a estos pueblos solo han enriquecido a unos cuantos, sobre todo a multinacionales, pues los patrones de negociación han sido el engaño, la exclusión y la represión, afirmó el arquitecto Jaime Martínez Veloz, comisionado para el Diálogo con los Pueblos Indígenas (CDPI), por parte del Gobierno federal.

Al participar como ponente en el segundo ciclo de conferencias Ciudad Siglo 21 (CS21), cuyo tema central es “Las ciudades: procesos de transformación social y cultura democrática”, Martínez Veloz, señaló que las comunidades indígenas y ejidales representan un estorbo para los interesados en impulsar proyectos económicos en sus territorios; se niegan a verlos como socios y no encuentran cómo darles la vuelta, reprimirlos o hacerlos a un lado.

En la Biblioteca Pública del Estado Juan José Arreola, sede del foro, dijo que en México más de 35 millones de hectáreas tienen concesiones vigentes, con problemas serios frente a las comunidades indígenas. Uno de los argumentos para descalificar las decisiones de los pueblos indígenas de participar en la discusión de los proyectos que se quieren implementar en sus territorios –por ejemplo, explotar una mina–, es que se oponen al progreso y al desarrollo.

El arquitecto detalló que para obtener un metro cúbico de oro se requieren mover 119 millones de toneladas de tierra, destrozar 400 hectáreas, miles de toneladas de cianuro y explosivos que dañan los mantos freáticos. “Me pregunto, ¿es el progreso al que tenemos que aspirar? A eso hay que agregar que 70% de la minería en México está en manos extranjeras. No dejan más que la contaminación”.

Un dato proveniente de la Auditoría Superior de la Federación señala que entre 2005 y 2010 las multinacionales en México obtuvieron ingresos por 552 mil millones de pesos. De ese dinero únicamente pagaron en el país 6 mil quinientos millones de pesos. Es decir, 1.18%. Este dato no coincide con lo que debería pagarse por impuesto sobre la renta.

El ponente denunció que hay un convenio entre México y Canadá –que firmó Felipe Calderón Hinojosa en su calidad de presidente–, en el que, para evitar la doble tributación del ISR, las multinacionales pagan dicho impuesto en Canadá y aquí, pero México les regresa el dinero, “como si este nos sobrara. Esto es un juego de perder- perder. México no puede continuar por esa ruta, porque nos lleva al suicidio o a la confrontación social”.

Denunció asimismo que los aeropuertos en el país están concesionados a tres empresas: los del Pacífico, a una empresa española; los del Centro norte, a una francesa y los del Sur, a una danesa. A los administradores los nombran en Madrid, París o Copenhague. Subrayó que el anterior derecho que se pagaba a la Federación, llamada en la actualidad tarifa por uso aeroportuario, ahora está en manos extranjeras. El año anterior tuvieron ingresos por ese concepto por 17 mil millones de pesos. Todo ese dinero se fue a manos extranjeras, cuando antes iba a parar a las arcas nacionales.

Manifestó con preocupación que México no tiene el control de sus espacios de seguridad nacional, ya que los aeropuertos están controlados por empresas extranjeras y los principales puertos mexicanos también.

A T E N TA M E N T E
“Piensa y Trabaja”
“Año del Centenario de la Escuela Preparatoria de Jalisco”
Guadalajara, Jal., 11 de junio 2014

Texto: Martha Eva Loera
Fotografía: Denisse Valentín