Sara García encontró la fuente de la eterna senectud

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Lunes, Marzo 24, 2014 - 17:28

Presentan el libro: Las películas de Sara García, en el marco del FICG29

“Me impresionaron sus difíciles circunstancias de vida: el destierro, la migración, la orfandad y la viudez temprana, así como la muerte de su única hija. Ella se sobrepuso con su ánimo inquebrantable. Se quitó la dentadura para encarnar a la matrona, la monja chistosa, la tía comprensiva, la defensora de las costumbres y la dueña de la fuente de la eterna senectud”, señaló Cristina Marín Serrat al presentar el libro Las películas de Sara García, en el marco del Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG29).

Como parte del homenaje póstumo que el FICG29 le hace a la gran actriz mexicana, nacida en Orizaba, Veracruz, en 1895, y cuya trayectoria incluyó 153 películas desde que se inició en 1917, se presentó el libro, cuyo tiraje consistió en 500 ejemplares, escrito por el ya fallecido historiador y crítico del cine mexicano Emilio García Riera, y el investigador de la UdeG, perteneciente al Sistema Nacional de Investigadores, Eduardo de la Vega, quien moderó la mesa en la que también participaron el sociólogo José Woldenberg y el crítico Roberto Fiesco.

“Las películas de Sara García entrega lo que promete: su carrera cinematográfica, la ficha técnica de sus películas, el argumento y comentario de los autores. También viene acompañada por una nutrida colección de fotografías. Ella nació casi con el cine mexicano y murió en 1980. Entre 1938 y 1959 intervino en 94 películas, 4.22 por año. De 1960 a 1980, con la crisis, ella apareció en 42 cintas, 2.2 por año. Hubo años en que filmó hasta ocho películas. Su porcentaje de bateo fue impresionante”, señaló José Woldenberg.

Y añadió: “hizo papeles de monja, tía, madre abnegada, suegra antipática, madrastra autoritaria, sirvienta. Nada de lo femenino le era ajeno. Trabajó con casi todos los directores del cine nacional. No le hacía caso a ninguno. De 1938 a 1959 trabajó con 43 diferentes directores. En ese sentido fue omniabarcante. Lo importante era filmar, hacer, estar viva, aparecer. Y era una madre afligida, porque los maridos, y sobre todos los hijos aparecen solo para hacer sufrir a las madres, pero su imagen perecedera será la de abuelita perpetua, antes de que su verdadera edad la habituara de manera natural”.

Doña Chona, Doña Chonita, Doña Chita, Doña Martirio, Doña Altagracia, Doña Angustias, Doña Clarines, Doña Cucaracha, Doña Pancha, fueron algunos de los personajes en las películas que interpretó. Compartió créditos con Cantinflas, Pedro Infante, Jorge Negrete, Joaquín Pardavé y Germán Valdez “Tin Tan”. “Ella nos dio todas las caras del espectro femenino”, señaló Roberto Fiesco, quien señaló que esa imagen fue bien utilizada cuando desde 1973 aparece su imagen en las cajas de chocolate Abuelita”.

A T E N T A M E N T E
“Piensa y Trabaja”
“Año del Centenario de la Escuela Preparatoria de Jalisco”
Guadalajara, Jal., 24 de marzo 2014

Texto: Juan Carrillo
Fotografía: Internet