Fallece Ernesto Flores, Maestro Emérito de la UdeG y Poeta

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Martes, Marzo 4, 2014 - 14:05

“¡Que nos deje en paz la Huesuda!”, lamentó Hugo Gutiérrez Vega por la pérdida de su compañero y amigo

“Quiero decirle a la Huesuda lo que le dije en Guadalajara la última vez: ¡que ya nos deje en paz, por favor! Le sugerí que mejor se llevara a diputados y senadores, que al parecer no le gustaron; a ver si ahora piensa en los regidores, que son muchos, pero que nos deje en paz a los poetas, sobre todo a poetas tan valiosos y tan trabajadores como Ernesto Flores”, señaló este mediodía el escritor Hugo Gutiérrez Vega, al lamentar la muerte de su compañero y amigo Ernesto Flores (Santiago Ixcuintla, Nayarit, 4 de agosto de 1930), acaecido esta madrugada en esta ciudad.

Entrevistado vía telefónica, Gutiérrez Vega agregó: “De él destacaría tres aspectos relevantes de su vida: en primer lugar, el de maestro universitario, uno de los grandes iniciadores de los estudios literarios en la Universidad de Guadalajara, porque fueron muchas las generaciones que pasaron por sus clases; el segundo aspecto es su labor como poeta, original, delicado y fino, un poeta de sensaciones especiales, que podría ser considerado como uno de los principales de Jalisco y el tercer aspecto como investigador, sobre todo de dos grandes de Jalisco: Francisco González León, a quien le dedicó veintitantos años en la compilación de su obra y de Alfredo R. Plasencia, al que le dedicó 32 años para publicar su obra”.

Para el poeta y editor de la Editorial Universitaria y amigo personal de Ernesto Flores, Jorge Orendáin, “fue tal vez uno de los mejores maestros de literatura que ha tenido la Universidad de Guadalajara, uno de los mejores editores de México, y me atrevería a decir que de América Latina. Él me dijo que tenía dos grandes deseos antes de morir: publicar toda la obra que hizo sobre Alfredo R. Plasencia y ver publicados sus cuentos, y ambos deseos se le cumplieron, el primero se lo publicó el Fondo de Cultura Económica y el segundo la editorial La Zonámbula, con el título Nubes que pasan”.

Ernesto Flores creó seis revistas, y rechazó coordinar otras tantas. Las más significativas fueron Cóatl y Esfera. Eso sí, ninguna de sus publicaciones tuvo nombres profundos y reflexivos. En entrevista para La Gaceta (10 de julio 2006) dijo: “En una ocasión se me acercó Jaime Torres Bodet para darme algunas notas elogiosas. Él era un tipo serio. Me dijo: ‘Decidieron el nombre de Cóatl por la prudencia de la serpiente’. ‘¡Cómo crees!’, le dije, y agregué: ‘Ese nombre es porque todos éramos unas víboras’. No me creyó. Luego le dije que Esfera se llamó así porque todos pesábamos más de 100 kilos. Él pensó que le estaba tomando el pelo”.

Jorge Orendáin lo recuerda también como uno de los poetas más representativos del estado, por su gran calidad técnica y por su sencillez, y quien recibiera el título de Maestro Emérito de la UdeG en 2006. “Fue muy amigo de Juan Rulfo, de Juan José Arreola, de Elena Garro, quien le publicó su primer libro, y del recién homenajeado por la UdeG, Hugo Gutiérrez Vega. En la editorial La Zonámbula también le publicamos El agua pasa, pero el cauce queda, una antología de poesía que le hizo Jorge Souza”.

“Es lamentable para nosotros porque estuvo en nuestro departamento. Él era muy sencillo, tenía la puerta de su casa siempre abierta para amigos, estudiantes, académicos. Siempre recibía con gusto a todo tipo de personas, pero, sobre todo, era un gran conversador, una persona muy lúcida, con una gran memoria, que te llevaba con su buena charla a conocer a los grandes autores. Él me platicaba de Pedro Garfias, el poeta exilado español que pasaba temporadas aquí, y él me llevaba con él”, señaló en entrevista el jefe del Departamento de Estudios Literarios (DELI) de la Universidad de Guadalajara, Luis Medina Gutiérrez, quien planea hacerle un homenaje en la próxima Feria Internacional del Libro.

Ernesto Flores comenzó a publicar su propia bibliografía. Nacieron A vuelo de pájaro, El pasado es un país desconocido, El vuelo y Todos somos ángeles oscuros. Lo mejor de esos cuatro libros quedó fundido en Mensajes desde el olvido. “Le puse así porque nadie sabe que existimos los de provincia, y los que escribimos lo hacemos desde el olvido”.

A T E N TA M E N T E
“Piensa y Trabaja”
“Año del Centenario de la Escuela Preparatoria de Jalisco”
Guadalajara, Jal., 4 de marzo 2014

Texto: Juan Carrillo
Fotografía: Gaceta