Instruye especialista francés a alumnos del CUAltos sobre el VIH

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Jueves, Septiembre 12, 2013 - 17:06

Investigador del Instituto Pasteur de París habla sobre las células NK y VIH-Sida

Las células NK (por sus en inglés, natural killer; “asesina natural”, en español), un tipo de linfocito perteneciente al sistema inmunitario, son claves para un mejor control del Virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), señaló el doctor Daniel Scott Algara, del Instituto Pasteur de París, al impartir la conferencia “¿Se pueden manipular las células NK para un mejor control del VIH?”, en el Centro Universitario de los Altos (CUAltos).

Según Scott Algara, las NK podrían resultar fundamentales en la capacidad de escapar a la infección del VIH, pues ha estudiado a personas que, a pesar de haber estado expuestas en repetidas ocasiones al virus, no han sido contagiadas y presentan además una elevada presencia y manifestación de tales células.

“Las NK forman parte de la primera línea de defensa del sistema inmune, y en ciertos casos son capaces de detener la infección. Estos estudios y la identificación de los mecanismos de resistencia al virus podrían permitir el desarrollo de nuevos tratamientos dirigidos directamente hacia los sistemas de defensa del organismo”, aseguró Scott Algara.

El investigador francés reconoció que la clave es lograr que estas células, disminuida su capacidad con pacientes infectados de VIH se pueda incrementar. “Estamos investigando al respecto en tres áreas: identificar a la población que controla el virus, investigar cómo podemos estimular esas células e inyectárselas a los pacientes y, por último, crear una vacuna que incluya la capacidad de estimulación de estas células”.

Scott Algara agregó que las células NK son aptas para destruir una amplia gama de células tumorales e infectadas con virus. La baja actividad de las células NK y su baja población hoy se relaciona con el desarrollo veloz del cáncer, el SIDA, el síndrome de fatiga crónica, la hepatitis y otros tipos de inmunodeficiencia y padecimientos autoinmunes.

“Las células NK son vistas como linfocitos –dijo el investigador del Instituto Pasteur–, pero no trabajan igual a los linfocitos T o B, que son los más conocidos. Éstas son más grandes y actúan en la respuesta inmunitaria innata, por lo que son fundamentales en las infecciones virales, como en el caso del VIH, pues no necesitan identificar al virus o tener una memoria del mismo; les basta con notar que algo anda mal para matar”.

A T E N T A M E N T E
“Piensa y Trabaja”
Guadalajara, Jal., 12 de septiembre 2013

Texto: Juan Carrillo Armenta
Fotografía: Web