Comportamiento alimentario basado en aprendizaje

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Lunes, Septiembre 9, 2013 - 14:43

Si no enseñas a un niño a reconocer la saciedad se volverá obeso, informan en el CICAN de la UdeG

En México las políticas y programas de salud enfocadas a resolver desórdenes alimentarios de poco o nada sirven, ya que no toman en cuenta los hábitos de consumo, destacó el doctor Antonio López Espinoza, director del Centro de Investigación en Comportamiento Alimentario y Nutrición (CICAN) de la Universidad de Guadalajara.

De forma tradicional, apuntó López Espinoza, los programas nacionales “asumen que todos los mexicanos nos alimentamos igual”, y establecen como estrategia reducir el tamaño de la porción; sin embargo, según estudios del CICAN, esto no funciona, porque los organismos se alimentan de acuerdo con un historial.

Decirle a un niño que “no se levante de la mesa hasta que se acabe todo” ocasiona que en la adultez repita el esquema: “El comportamiento alimentario está basado en el aprendizaje; si no enseñas al niño a reconocer la saciedad se vuelve un niño obeso”, añadió el especialista del Centro Universitario del Sur (CUSur) de la UdeG.

En días pasados el académico fue uno de los dos especialistas mexicanos que participó en el simposio internacional “Cambio de conductas” en la Ciudad de México, en el que dictó la conferencia “Modificación de hábitos alimentarios. Contribuciones teóricas y experimentales”, en la que planteó una aproximación histórica sobre los 100 años de estudio en comportamiento alimentario.

López Espinoza propuso además una nueva perspectiva basada en un modelo estructural-bioconductual, en el que se interrelacionan varias conductas que determinan el sitio, la compañía, la cantidad o el tiempo de ingesta. Las conductas son aprendidas y “pueden cambiar dependiendo de los estímulos ambientales”.

El investigador del CUSur planteó estudiar el fenómeno desde una perspectiva integral e identificar, de forma clara y adecuada, los tipos de conducta alimentaria y los estímulos ambientales, con el objeto de establecer modelos o programas adecuados de control. Por ejemplo, se deben analizar las características y tradiciones alimentarias de cada región.

Es necesario también un nuevo tipo de investigador en el área con una formación multidisciplinar: “La maestría y doctorado en Ciencias del Comportamiento, con orientación a la alimentación nutricional de la UdeG, es única a nivel nacional, y está generando ese tipo de profesionistas”, concluyó López Espinoza.

A T E N T A M E N T E
“Piensa y Trabaja"
Guadalajara, Jal., 9 de septiembre 2013

Texto: Eduardo Carrillo
Fotografía: Internet